La Fe y su Depósito
Las fuentes de la verdad cristiana: Escritura, Tradición y Magisterio
"Conserva la instrucción que de mí recibiste en la fe y el amor en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros."— 2 Timoteo 1, 13-14
La Revelación de Dios para el mundo
El depósito de la fe (Depositum Fidei) es el conjunto de verdades reveladas por Dios para nuestra salvación. No es un conjunto de ideas estáticas, sino una herencia viva que late en el corazón de la Iglesia.
Dios se revela por amor para entrar en comunión con nosotros. Este misterio nos llega por un doble canal: la Sagrada Escritura (la Palabra escrita) y la Sagrada Tradición (la transmisión viva), custodiados por el Magisterio de la Iglesia.
Gestos que acercan
Sagrada Escritura
La Palabra de Dios puesta por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo.
Sagrada Tradición
La transmisión viva de las enseñanzas, vida y culto de la Iglesia que se remonta a los Apóstoles.
El Magisterio
El Papa y los obispos en comunión con él, encargados de interpretar auténticamente el depósito.
Firmeza de la Fe
La certeza de que la verdad recibida no cambia con las modas, sino que permanece fiel al origen.
Luz para la Vida
La Revelación no es teoría; es la verdad práctica que ilumina nuestras decisiones diarias.
"Por tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven las tradiciones que les hemos enseñado, ya sea de palabra o por carta."
— 2 Tesalonicenses 2, 15Videos recomendados
El Depósito de la Fe y el Magisterio
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TradiciónDei Verbum: La Palabra de Dios
Resumen de la Constitución conciliar que explica las fuentes de la divina revelación.
BibliaHistoria de amistad
La plenitud de la verdad
Jesucristo es la Revelación definitiva del Padre; en él se resume toda la Buena Noticia.
Reciben el mandato
Los testigos de la Resurrección reciben el encargo de anunciar el Evangelio a todas las naciones.
La cadena ininterrumpida
Los Apóstoles ordenan sucesores (los obispos) para custodiar y enseñar fielmente el depósito.
El Magisterio aclara
Ante dudas y herejías, los Concilios aclaran los dogmas para defender la integridad de la fe.
Tú recibes el tesoro
Hoy eres custodio del mismo depósito de fe. Tienes la misión de vivirlo y transmitirlo.
Frutos del encuentro
Certeza en la verdad
Caminas con una roca sólida bajo tus pies, no con meras opiniones humanas.
Comunión con la historia
Profesas la misma fe que los mártires del siglo II y los santos de todas las épocas.
Libertad espiritual
La verdad revelada te hace verdaderamente libre frente a las ideologías mundanas.
Fidelidad de origen
Tus creencias provienen directamente del mandato de Jesús a sus apóstoles.
Fuerza misionera
Compartes una luz pura y no alterada, con la fuerza transformadora de la verdad.
Guía en el camino
La enseñanza constante del Magisterio te orienta en las decisiones morales difíciles.